
Lunray-iis se levanto temprano ese día, despertó a Driada y se fueron lejos, en las montaña de azul. Hay en esas montañas hay muchos monstruos extraños pero también es una montaña con poderes extraños.
Hay Driada se tuvo que someter a un entrenamiento muy duro donde casi perdió la vida mas de un a vez.
Lunray-iis el ultimo día de entrenamiento le dejo claro:
- ahora, tu cuerpo ya no es dedil, es mas fuerte que una roca mas hábil que un mono, con mas vista que un lince...
>>pero tu cuerpo es pequeño, tu cuerpo no es normal tampoco, tu sabes que estos poderes son de dioses, tu sabes que no eres humana, pero te are una pregunta, pequeña. ¿porque sigues en este mundo, porque no te vas con los tuyos?
-porque no puedo, e matado a demasiada gente inocente, debo hacer algo por dejarme de culpar.
- lo entiendo, pues entonces, os are un favor, os congelare una gran parte de ese poder en tu corazón y solo cuando dejéis de arrepentiros de lo que habéis echo se romperá, y vuestro poder polvera, como una diosa que sois.
Driada le sonrió, fue un tratamiento doloroso ese de congelar el poder, pero Lunray-iis lo consiguió, pero eso lo llevo a la muerte.
Driade siempre le recordaría como un padre, como alguien que no le importo que fuese distinta, que tuviese poderes inhumanos.
1 comentario:
uooooo! te quedo fantasticooo!! ^0^
el texto magnifique y la iamgen estupenda!!! >///< *la achucha*
molaria que en alguna historia nos encontraramos ^^
besos!
Publicar un comentario